Clase 3 de abril



David González Rodríguez

Primera clase de abril

Nunca hemos extrañado tanto el cielo azul y despejado de la ciudad, ni tampoco el picante sol que nos quema más que en cualquier ciudad costera e incluso, no pensábamos que la incertidumbre de que ropa usar durante el día por los constantes cambios del clima capitalino, nos haría tanta falta como ahora, pues ahora solo podemos evidenciar una ciudad opaca, fría y lluviosa durante todo el día, en la que es raro ver si quiera un poco de sol. El martes 3 de abril no fue la excepción, una mañana gris, helada y con poca posibilidad de siquiera ver el sol a lo largo de todo el día. Algo que verdaderamente me preocupaba ya que en la tarde tenía partido con la universidad y se me había olvidado llevar unas medias de sobra, eso significaba que si llovía mientras jugaba, me tenía que devolver con una de las cosas más desagradables e incomodas que puede haber luego de un juego: los pies mojados.

Como es habitual, luego de una tediosa clase de probabilidad, me dirigí a clase de Escritura de ensayos de opinión  pero primero pase a llevar el computador que había requerido para la clase anterior y pase a recoger mi cartuchera que tenía el locker. Todo esto provoco que me retrasara bastante y llegara tarde a clase. Apenas entre al salón, rápidamente observe a mis compañeros para buscar donde había puesto y sentarme rápido para no interrumpir la clase. La clase ya había comenzado y ya estaban leyendo los escritos habituales que tenemos que escribir semanalmente. Personalmente considero que escribir sobre las clases y presentaciones que realizan los compañeros es difícil porque a veces las exposiciones no son claras, por lo que es bastante fácil olvidarlos y retenerlos.

Al término del primer escrito, el profesor Juan Sebastián Cobos remarco unos errores y le explico a la persona que leyeron como corregirlos. Posteriormente, el profesor Cobos preguntó quien quería mostrar su trabajo para que otra persona lo lea. Ante la falta de voluntarios para realizar la actividad, el profesor decidió seleccionar  la relatoría al azar, no sin antes remarcar la importancia de ofrecerse y de lanzarse con seguridad ante el público con nuestros escritos, pues el profesor le gusta mucho esa valentía y participación en la clase, con la cual asegura que les atribuirá a estas personas con ayuda en las notas al final del semestre.

Posteriormente, realizamos un juego de Kahoot acerca de temas vistos en la clase anterior a semana santa. Evidentemente a la gran mayoría le iba ir muy mal porque dos semanas después es difícil retener la información vista anteriormente. Al contrario de las veces pasadas, la única posibilidad en la que alguien podría quedar eximido del parcial, es teniendo todas las respuestas correctas, algo casi imposible teniendo en cuenta que veníamos de unas pequeñas vacaciones.

Continuamos con la siguiente exposición, la cual se basaba en el capítulo seis del libro del texto Escritura y Universidad de Gustavo Díaz Patiño. En este capítulo se habla acerca del uso de las mayúsculas y minúsculas de manera correcta, no solo en los textos académicos, sino también en la vida cotidiana, como por ejemplo en las redes sociales.

Todos sabemos ciertas reglas del uso de la mayúscula, pues son de conocimiento general pero después de ver la presentación de mis compañeros, nos dimos cuenta que hay errores que cometemos normalmente y no nos damos cuenta. La primera regla de uso es que se escribirá con mayúscula inicial la primera palabra de un título, la primera palabra de una unidad textual, la primera palabra de las celdas de una tabla y la primera palabra de las leyendas que aparecen dentro de mapas, diagramas, ilustraciones, fotografías y cualquier otro tipo de figuras.

De igual manera Se escribirá con mayúscula inicial la palabra que aparezca después de un punto aparte (al comienzo de un párrafo) y después de un punto seguido. Pero teniendo en cuenta de que no sea el cierre de una abreviatura como “etc.” ya que dependiendo en que ocasión se utilice, puede que haya mayúscula o no, como por ejemplo: “Compré mi carpa, linterna, ropa térmica, cobija, etc. Sin embargo, olvidé que sufría de mal de altura.” En este caso si se utiliza la mayúscula después de la abreviatura porque la siguiente oración no continua con la idea que se estaba enumerando. Mientras que en el siguiente ejemplo “Mis primos, mis tíos, mis abuelos, etc. vendrán a la fiesta”  el vendrán no puede tener mayúscula, debido a que sigue la idea de lo que se estaba hablando.

Paralelamente, sucede lo mismo con los puntos suspensivos, Cuando la palabra después de los puntos suspensivos empieza otro enunciado con sentido propio debe escribirse la primera inicial de dicha palabra con mayúscula. Y si por el contrario la siguiente palabra completa el enunciado, esta debe ir en minúscula. Por ejemplo: “Su argumento me dejó… estupefacto.”
“Se quejó del clima, su profesión, su familia… Cuando ya nadie le prestó atención, se durmió.”

Otra regla de las mayúsculas establece que cuando un enunciado con sentido completo cierra con exclamación o con interrogación la palabra que comienza el enunciado se debe escribir con inicial mayúscula. Por otra parte, si llegase haber una coma, un punto y coma o dos puntos, la palabra siguiente va en minúscula. En el caso de los dos puntos sucede algo similar, si después de dos puntos la frase es independiente, la primera palabra va en mayúscula, como por ejemplo “Nota: El orden de los factores no afecta el resultado.” Si la frase es dependiente, la siguiente palabra a los dos puntos va en minúscula. Ej: “Los elementos recomendados para la maratón son: hidratación, ropa adecuada y protector solar”.

Dejando de lado el uso de las mayúsculas en los puntos ortográficos, también aprendimos que no se puede hacer, como es el uso de las mayúsculas fijas. Estas no se deben utilizar debido a que rompen la unidad tipográfica y constituyen un anacronismo en el diseño editorial. El único caso en el que se podrían utilizar dos mayúsculas seguidas es en los números romanos.

Por último vimos el uso de los de las mayúsculas en los sustantivos. Todos los sustantivos propios, es decir nombres propios de personas, ciudades y países. Estos siempre van a ir con mayúscula inicial. De igual manera todos los apodos y diminutivos de personas también van a ir en mayúscula, como Carlitos, Checho, Ruf, etc.

Para finalizar la presentación, como es de esperarse, realizamos un juego en Kahoot para verificar la atención de las personas y comprobar que hayamos aprendido. Los que más pusieron atención son los que se llevaron los dulces de la victoria y la satisfacción de saber que entendieron todo el tema.








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