Semana 3
David González
¿EN VERDAD SOMOS LOS MÁS
EVOLUCIONADOS?
La semana pasada fue una clase en la cual el profesor
nos intentó abrir los ojos y observar ciertas falencias y defectos adquirido
gracias al uso de la tecnología. Uno de ellos, es la carencia de conocimiento
en cuanto al vocabulario y la falta de ortografía, que nos lleva a cometer
varios errores a la hora de redactar textos escritos. Esto es una consecuencia
del uso desmesurado del celular y las redes sociales, las cuales provocan que las
personas confíen en el auto corrector y en el texto predictivo, dejando de
pensar y analizar las palabras que se utilizan. También, al no poseer mucho
vocabulario, adquirimos vicios del lenguaje, el cual es la repetición constante
de palabras en un mismo texto, párrafo y hasta frase. Esto representa un
problema en cuanto a que las generaciones actuales y futuras debido a la
tecnología y el uso de plataformas como whatsapp, twitter, Facebook entre
otros, están generando que poco a poco nos alejemos del uso correcto de del
lenguaje.
Otro problema generado por la tecnología, lo pudimos
observar en el documental que nos envió el profesor, llamado “comprar, tirar,
comprar – consumismo y manipulación”, el cual habla acerca de la sociedad de
consumo y como ha avanzado la tecnología para generar un “atraso” de los
productos, en vez de crear y desarrollar artefactos de mejor calidad y
durabilidad. Algo bastante inaudito y verdaderamente inquietante el hecho de
que la sociedad capitalista haya llegado al punto de frenar las investigaciones
y desarrollo tecnológico al punto de que hay que crear productos desechables y
poco duraderos con tal de poder vender constantemente y generar más dinero.
El documental realizado por la cadena de televisión
española cumple su cometido y es el De generar un impacto en los televidentes y
provocar esa inconformidad con lo que esta sucediendo, para que recapacitemos
de nuestras actividades de consumo, Puesto que nosotros hacemos parte de esa
cadena capitalista en la cual preferimos botar, desechar y malgastar las cosas
en vez de arreglar, reutilizar y reciclar los aparatos y diferentes artilugios que
utilizamos día a día.
En este se puede observar que varios expertos
desarrollan sus ideas y hablan de lo que esta sucediendo en la sociedad actual,
en la cual las empresas y países mas grandes son las que deciden el rumbo del
mundo mediante las decisiones que toman. Gran parte del video, hablan de una de
las herramientas mas usadas, el bombillo, el cual constantemente estamos
cambiando y al ser un bien tan necesario en nuestro diario vivir, la gente no
pone oposición y solo toma por sentado que los bombillos tienen vida útil y que
es fundamental estarlo cambiando. Pero con el documental nos dimos que de que
no es así, que tiene vida útil porque lo han fabricado de tal manera que en un
tiempo determinado deje de funcionar, algo verdaderamente impactante en cuanto
al daño que le estamos generando al plante y lo que es capaz las grandes
empresas con tal de tener un negocio rentable.
Precisamente, Nicols Fox, una investigadora en el tema
de obsolescencia programada habla de lo irónico de como la bombilla, que es un
símbolo de ideas e innovación, es uno de los primeros artefactos en los cuales
se le aplico la obsolescencia programada. Curiosamente, iban a ser el punto de
partida para que la sociedad en vez de progresar hacia una industria mas
amigable con el ambiente tomara un rumbo de desperdicio y despilfarro. Respecto
a esto, las empresas no pueden argumentar que no hay la tecnología suficiente
para generar bombillos que duren por muchos años, puesto que Estados Unidos
reside un bombillo que lleva alumbrando más de un siglo y los filamentos aún
siguen produciendo luz. Contrario a lo que sucede actualmente, que la vida
media no dura ni cinco años si mucho y es para que la gente no deje de comprar
este bien.
Entonces es
evidente y asombroso que la ciencia haya preferido enfocarse en producir
materiales y herramientas desechables, a producir aparatos de buena calidad y
resistentes a todo tipo de condiciones. Siempre será incierto que hubiera
pasado si hubieran dedicado su tiempo e inteligencia a crear algo en pro a la
sociedad y no a unos pocos. El experto y profesor francés, Serge Latouche, le
atribuye esta problemática a lo que él denomina la sociedad del crecimiento, la
cual consiste en crecer económicamente a toda costa sin importar, ni pensar que
lo que hacemos, sea como productor o cliente, este afectando a otros o no. Las bases de esta sociedad son: la
publicidad, la obsolescencia programada y el crédito y van muy de la mano, pues
gracias a la publicidad las empresas crean la necesidad en el cliente a comprar
de manera desmesurada sin importar si lo necesita o no. La obsolescencia
programada porque gracias a este, las personas requieren realizar las compras
puesto que sus bienes dejaron de funcionar, y por último el crédito es el medio
por el cual adquieren lo que desean sin importar si pueden o no pagarlo.
Ahora observando esta problemática desde un lado más
preocupante, la obsolescencia programada es algo que nos esta afectando a todos
y no nos damos cuenta. Los principales afectados son aquellas personas que
viven en países pobres, generalmente de África y Asia, que se vuelven
“basureros del mundo” como comentaba un afectado de Ghana, que se siente indignado
y triste por la situación de su país, puesto que los residuos de las maquinas
que supuestamente ya no sirven se envía allí para que las personas, que aduras
penas tienen que comer, hagan lo imposible para poder sacar algo de metal y
poder tener algo con que mantenerse.
Teniendo todo esto en mente, las personas deben tomar
conciencia e incentivar el replanteamiento de la ingeniería y la producción
moderna de las cosas, para así poder cuidar un poco mejor el planeta en el que
vivimos y velar por todas las personas que están siendo afectadas por nuestra
mentalidad de consumo desmedido. Con esta mentalidad nace el concepto de la
cuna a la cuna, el cual significa que se deben implementar procesos
industriales, en los cuales los productos pueden llegar a durar toda una vida. Como
es el caso de los nuevos bombillos Phillips que duran con un funcionamiento
óptimo aproximadamente 25 años. Pequeños cambios que de seguro generan grandes
impactos en el ambiente y nos ayudaran a vivir un poco más en el planeta tierra.
Para esto, las empresas también deben entender que los negocios y el medio
ambiente no pueden ir separados, sino que deben ser uno solos para desarrollar
buenos negocios con base en el cuidado de la naturaleza.
BIBLIOGRAFIA: Dannoritzer, Cosima. (2012). “Comprar, tirar,
comprar. Consumismo y manipulación”. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=mUaCLzbDgm0
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